Capítulo 5
COMO TRABAJA
ESCRITURA ORIGINAL 1938
Rara vez hemos visto fracasar a una persona que haya
seguido nuestras direcciones. Los
únicos que no se recuperan son los individuos que no pueden,
o no quieren entregarse de lleno a
este sencillo programa; generalmente son hombres y
mujeres incapaces, por su propia naturaleza,
de ser honrados consigo mismos. Hay seres desventurados como éstos. No son
culpables; por lo
que parece, han nacido así. Por su naturaleza, son incapaces de entender
y de realizar un modo de
vida que exige la más rigurosa honradez. Para éstos, las probabilidades de éxito son
pocas.
Existen también
los que sufren graves trastornos emocionales y mentales, aunque muchos
de ellos
logran recuperarse si tienen la capacidad suficiente
para ser honrados.
Nuestras historias expresan de un modo general cómo
éramos, lo que nos aconteció y cómo
somos ahora. Si
tú has decidido que quieres lo que nosotros tenemos y estás dispuesto a hacer
todo lo que sea necesario para conseguirlo, entonces tú estás en condiciones de seguir direcciones.
Tú podrías
resistirte a algunas de ellos. Tú podrías
creer que tú encontraras un camino más
fácil y cómodo.
Nosotros dudamos que tú puedas. Es por ello que, con todo el ahínco que pueda
animarnos, te suplicamos que seas valiente y
concienzudo desde el mismísimo comienzo.
Algunos
de nosotros tratamos de aferrarnos a nuestras viejas
ideas y el resultado fue nulo hasta que nos
deshicimos de ellas sin reserva. Recuerda que tu estas tratando con el alcohol:
astuto,
desconcertante y poderoso. Sin ayuda resulta demasiado para ti.
Pero, hay Uno que tiene todo el poder – Dios. ¡Tú tienes que encontrarlo Ya!
Las medidas parciales no te servirán para nada. Tú estás en el punto de cambio.
Lanzándote
totalmente bajo su
protección y cuidado, con un completo abandono. ¡Ahora
nosotros creemos
que puedes estar listo!
He aquí los pasos que dimos, y que se sugieren como tú programa de recuperación:
1) Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que
nuestras vidas se habían vuelto
ingobernables.
2) Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros
mismos podría devolvernos el sano
juicio.
3) Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas
al cuidado y dirección de Dios, tal
como nosotros lo concebimos.
4) Sin temor hicimos un minucioso inventario moral de
nosotros mismos.
5) Admitimos ante dios y ante otro ser humano la
naturaleza exacta de nuestros defectos.
6) Estuvimos
enteramente dispuestos que Dios nos
liberase de todos estos defectos de
carácter.
7) Humildemente de
rodillas, le pedimos que nos librase de nuestros defectos sin esconder
nada.
8) Hicimos una lista de todas aquellas personas a
quienes habíamos ofendido y estuvimos
dispuestos a
reparar el daño que les causamos.
9) Reparamos directamente a cuantos nos fue posible,
el daño causado excepto cuando el
hacerlo
implicaba perjuicio para ellos y para otros.
10) Continuamos haciendo nuestro inventario personal y
cuando nos equivocábamos lo
admitíamos inmediatamente.
11) Buscamos, a través de la oración y la meditación,
mejorar nuestro contacto con Dios,
como nosotros lo concebimos pidiéndole, solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y que nos diese la
fortaleza para cumplirla.
12) Habiendo obtenido una experiencia espiritual como resultado de este curso de acción,
tratamos
de llevar este mensaje a otros
especialmente alcohólicos y de practicar estos
principios
en todos nuestros asuntos.
Tú
puedes exclamar: ¡Vaya tarea! ¡Yo no puedo llevarla
acabo!" No te desanimes. Ninguno de
nosotros ha
podido mantenerse apegado a estos principios en forma ni siquiera aproximada a
la
perfección. No
somos santos. Lo importante es que estamos dispuestos a desarrollarnos de una
manera espiritual.
Los principios que hemos establecido son guías para nuestro curso. Lo que
pretendemos es el progreso espiritual y no la
perfección espiritual. Nuestra
descripción del
alcohólico, el capítulo sobre los agnósticos, nuestras
aventuras antes y después, han sido
diseñadas
para convencerte de tres ideas pertinentes:
a) Que tú eres
alcohólico y que no puedes gobernar tú propia vida.
b) Que probablemente ningún poder humano puede remediar tú alcoholismo.
c) Que Dios puede
y lo hará.
Si no estás
convencido de estos puntos vitales tú tienes que re-leer el libro hasta este
punto o tirarlo.
Si
tú estas convencido entonces tu estas en el Tercer Paso, lo cual
quiere decir que
tú hiciste
una decisión de poner tu vida y tu
voluntad al cuidado de Dios, tal como tú lo
concibes.
Exactamente, ¿que es lo que queremos decir con eso, y que es justamente
lo que
haremos?

No hay comentarios:
Publicar un comentario